Indignación y enojo es lo que dejaron entre la sociedad, las balaceras registradas la tarde de este miércoles 7 de febrero en los municipios de Mendoza, Nogales y Río Blanco, en donde cientos de ciudadanos estuvieron expuestos y dos civiles perdieron la vida.

Líderes de opinión de la región, solicitaron al Gobierno del Estado que perfeccione sus labores de inteligencia para evitar exponer a la población civil a hechos violentos y de ese modo evitar más muertes de personas inocentes, pero además, también pidieron que asuman su responsabilidad y no sólo reparen el daño a las familias de las víctimas sino que den información clara y precisa a la población sobre la inseguridad que se vive en la zona para que adopten de manera personal las medidas necesarias de autocuidado y protección.


JÉSSICA IGNOT

EL MUNDO DE ORIZABA