A pesar de la fuerte presión internacional por parte de Estados Unidos y Canadá para que México mejore su salario mínimo, esto no sucederá pues es precisamente los bajos salarios de la mano de obra mexicana lo que mantiene a grandes empresas dentro del país, consideró el economista Juan Carlos Esqueda Arias.

“De ahí que Canadá pide un aumento, para que los tres países compitan en igualdad de condiciones”, explicó.

Actualmente el salario mínimo y el poder adquisitivo entre los tres países tiene una diferencia abismal, de tal forma que los trabajadores mexicanos ven imposible obtener artículos básicos para la movilidad y de consumo básico.

Por ejemplo, en Estados Unidos una persona con un salario mínimo obtiene 58 dólares americanos (mil 102 pesos) por día laborado, mientras que en Canadá un trabajador obtiene 87 dólares canadienses, lo que viene siendo igual a mil 303 pesos mexicanos, un salario que difícilmente podría obtener un trabajador mexicano por toda una semana de trabajo, ya que su percepción diaria apenas supera los 88 pesos.


César Carrillo

El Mundo de Orizaba