Para sensibilizar a las mujeres sobre los beneficios nutricionales para el nuevo ser y fortalecer el vínculo emocional con su madre, diversas instituciones han realizado campañas para hacer conciencia a las madres que deciden no dar la leche materna a sus hijos para “conservar la figura”.

De acuerdo a encuestas realizadas por el Fondo Nacional de Unidades para la Infancia o Unicef, México ocupa uno de los últimos lugares en lactancia debido a que el 14.4 de las mujeres amamantan.

En los últimos años organizaciones e instituciones de salud han realizado campañas que tienen la consigna de concientizar a las mujeres para que les den leche materna como “no le des la espalda, dale pecho”, así como también han difundido información de que con tu leche sabes los beneficios debido a que al niño se le proporciona sustancias nutritivas, agua, vitaminas y minerales que necesitan para crecer sano.

La subjefa de salud reproductiva y planificación familiar del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) Florentina Vargas Cuéllar, explicó que los beneficios de la lactancia materna para él bebé son: protegerlo de enfermedades diarreicas, respiratorias y alergias, aunado a  iniciar la protección emocional ya que se favorece el apego madre-hijo lo que en el futuro se verá reflejado en un adulto con valores y sentido humano. De ahí la importancia de impulsar en las mujeres embarazadas y mamás primerizas este ejercicio, el cual también tiene bondades para la mujer.

“Dichos beneficios para la madre como favorecer la evolución uterina después del parto es decir el sangrado disminuirá, protegerla en contra del cáncer de seno  además de que la madre al amamantar  durante los primeros 6 meses perderá el peso que gano durante el periodo de gestación y en cuestión económica evitara recurrir a las fórmulas”, subrayó. 

Destacó que se debe dejar de lado cualquier tabú al respecto de la lactancia, y puntualizó que es completamente falso que la leche materna pierda sus propiedades y se convierta en agua posterior a los seis meses, ya que una vez cumplido este lapso de tiempo únicamente se refuerza la lactancia con determinados alimentos, ya que lo ideal es que la madre amamante al bebé hasta los dos años de edad, refiriendo que, este lineamiento lo marca permanentemente la Organización Mundial de la Salud (OMS) a las instituciones de salud a fin de promover las ventajas para el binomio madre-hijo.

Aseveró que el IMSS capacita a las madres primerizas y embarazadas sobre la lactancia en las Unidades de Medicina Familiar (UMF) a través de los módulos de medicina familiar, posteriormente en control prenatal y en los hospitales una vez que inician a lactar, en la cual se les enseña a las mujeres las técnicas correctas para que el bebé mame y succione adecuadamente y así no lastime los pezones y establezca la relación afectiva con su mamá.

Vargas Cuéllar, destacó que la alimentación al pecho materno debe iniciarse inmediatamente después del nacimiento, ya que cada niño va marcando su frecuencia de alimentación de acuerdo a su necesidad, puesto que los bebés suelen comer cada 3 horas, algunas veces antes y otras un poco después, pero que al niño se debe amamantar cuando lo pida, y durante el tiempo que él lo requiera, y a esa forma se le llama alimentación a libre demanda.

Dijo que en realidad son muy pocas las mujeres que no pueden dar el pecho a su hijo, porque no tienen leche o trabajan, pero las recomendaciones que hacen los médicos es que deben de dar leche materna, puesto que para las mujeres también tienen beneficios como es bajar de peso y menos probabilidad de cáncer de seno. Según la Unicef un 14.4  de las mujeres en México amamantan a su hijo y el resto no lo hace por “conservar la figura”.

Aunque se debe consumir en menor cantidad los lácteos como leche, queso, carne y huevo, pero de debe tomar al menos dos litros de agua al día.

Hizo un llamado a las mamás y embarazadas que amamanten, ya que le brindarán a sus hijos una protección en diferentes sentidos para toda la vida.


TERESA HERNÁNDEZ

EL MUNDO DE ORIZABA