Expertos señalan que antes de considerar entregarle a un niño un teléfono inteligente, se deben considerar los pros y contras en esto, pues actualmente se puede observar que menores de cinco años ya solicitan a sus padres estos aparatos, siendo una edad apropiada para portarlos de forma útil después de los 15 años.

La trabajadora social Nancy García comentó por cuestiones de seguridad es válido que los adolescentes porten un teléfono celular, sin embargo, antes de entregar éstos, lo padres deben explicar debidamente al menor que esto no es un juguete o un objeto de lujo, sino que ante el clima de inseguridad, éste puede servir para localizarlo en caso de que se presente alguna situación de emergencia.

Además, se pueden establecer métodos mediante la restricción de algunas llamadas o limitando el crédito del joven para que así sea más responsable al momento de utilizarlo, además de que se recomienda al padre o tutor revisar constantemente con quién establece conversaciones, con el fin de evitar que se involucren con malas amistades o sufran bullying.

Comentó que un niño menor a los 5 años difícilmente encontrará algo útil en un teléfono, no obstante, no se debe frenar el conocimiento hacia las nuevas tecnologías, puesto que esto es parte ya de su infancia, es lo que hay hoy en día, por lo tanto, lo que se debe hacer es vigilar al menor, explicarle para qué sirve e indicarle que cuando tenga una edad apropiada podrá manipularlo solo, pero por el momento si el menor tiene el deseo de conocer estos dispositivos, lo puede hacer por cortos periodos y siempre con la supervisión de un adulto.


Yamilet Gámez

El Mundo de Orizaba