Cuando cursaba el tercer año de secundaria, Érika resultó embarazada, así que en lugar de celebrar sus 15 años, dejó la escuela y se volvió madre, perdiendo la oportunidad de una vida diferente.

En Veracruz, de entre 80 y 90 mil embarazos que se registran al año, el 25 por ciento son de jovencitas de entre 14 y 17 años, es decir, más de 22 mil 500 niñas-madre.

La principal causa es que muchos de los adolescentes tienen su primera relación sexual sin las debidas precauciones, mientras que el 63 por ciento de los jóvenes con vida sexualmente activa, aun conociendo los riesgos a la salud por no utilizar métodos anticonceptivos y también la posibilidad de los embarazos no deseados, no optan por utilizar métodos anticonceptivos en sus relaciones sexuales subsecuentes.

El Consejo Nacional de Población (Conapo) ha informado que la tendencia en las últimas décadas ha sido que disminuya la edad en que las mujeres inician su vida sexual, afectando directamente en muchos aspectos de su vida, pues no sólo implica riesgos a la salud, también el 65 por ciento de las embarazadas a temprana edad abandona sus estudios para convertirse en madre soltera de tiempo completo, abandonando totalmente su proyecto de vida y trayendo consigo situaciones económicas complejas.

Yamilet Gámez

El Mundo de Orizaba