II Yamilet Gámez

El Mundo de Orizaba


En los 13 años que lleva viviendo en el condado de Orange, California, EU, Elia Soriano de la Cruz menciona que la situación económica antes era distinta, pues su salario le alcanzaba para cubrir más gastos, aunque era inferior al que gana hoy, sin embargo, el costo de los productos se han encarecido, además de que las oportunidades de trabajo para una mujer son mínimas.

Eli, como la llaman sus familiares, mencionó que a su llegada las fuentes de trabajo nunca faltaban y el pago que recibía era satisfactorio; sin embargo, desde los años 2008 y 2009 los trabajos comenzaron a escasear y los productos incrementaron sus costos, y fue hasta 2012 cuando la situación económica comenzó a mostrar recuperación.

Sin embargo, así como su salario mostró mejorías y el trabajo comenzó a fluir, los costos de renta, comida y los productos básicos se incrementaron aún más, además de que dejó de ser para ellos una opción viajar a México, pues si antes gastaban entre 7 mil dólares para pagos de transporte, ahora deberían pagar más de 10 mil dólares.

Debido a los altos costos, es importante mantener los empleos, pero, sobre todo, que cada integrante de la familia aporte económicamente para poder cubrir sus necesidades básicas y que además puedan generar un ahorro para enviar a sus familiares en México.

Debido a su condición migratoria es complicado que puedan trabajar en centros comerciales, siendo más fácil conseguir trabajo en los hogares, de limpieza, cuidando niños, cortando tomate o alguna otra actividad similar, mientras que para los hombres es más común que se empleen en actividades de construcción, jardinería y mantenimiento.

Para Eli y gran porcentaje de connacionales que trabajan en el vecino país, dominar el lenguaje es una barrera para lograr mejores condiciones de trabajo.