Los altos costos en fertilizantes y mano de obra, además de la falta de programas para el campo, son alguno de los factores que provocan disminución en la producción de maíz.

Por ello, y pese a que México era catalogado como uno de los principales productores de maíz, ahora se importa más de lo que se exporta.

El Banco de México informó que las importaciones de maíz superan 12.8 veces las exportaciones en enero y abril del presente año, erogando 966 millones 611 mil dólares en importaciones del grano, presentando un incremento anual de las importaciones de 23 por ciento, al pasar de 754 millones 952 mil dólares, en contraste con los 75 millones 231 mil dólares que se adquirieron de otros países por la venta de ese producto.

Mientras que el déficit comercial de maíz ascendió a 891 millones de dólares en el primer cuatrimestre, esto implica que por cada dólar que el país adquirió al vender maíz fuera de México, tuvo que pagar 12.8 dólares por adquirirlo en el extranjero.

Gabriel Zepeda, integrante la Confederación Nacional Campesina, indicó que hace 20 años la producción de maíz por campesino era de cinco hectáreas, si embargo, hoy en día los cerca de 300 campesinos que continúan sembrando maízlo hacen en dos hectáreas y la producción en su totalidad la destinan para autoconsumo.

Además, destacó que el problema sigue siendo la falta de beneficios por parte del gobierno estatal, pues la burocracia pone topes a aquellos campesinos que no saben leer o escribir y que para ser beneficiarios de los programas para el campo les piden un sinfín de requisitos y documentos de los cuales carecen, como RFC, CURP, acta de nacimiento, entre otros.

Zepeda mencionó que se debe terminar con la burocracia y permitir el crecimiento de la siembra de maíz, para lograr mejor calidad de grano.


Yamilet Gámez/El Mundo de Orizaba