II Yamilet Gámez

El Mundo de Orizaba


Una persona que percibe 2 salarios mínimos al día, tienen en promedio la posibilidad de comer carne una o dos veces a la semana, esto porque la carne de res pasó de tener un costo entre 2015 y 2016 de $70, a rondar hoy en día en los $140 por kilo.

Por su parte, la carne de pollo y la de puerco también ha registrado incrementos importantes, mientras que el salario mínimo impide llevar una vida de calidad, ya que aparte de la alimentación se tienen que cubrir otros gastos, como la salud, la educación y otros gastos.

Para que una persona que al día gana casi 161 pesos y por seis días que labora obtiene más de 960 pesos, si quisiera comer carne durante la semana, sólo podría comer hasta uno o dos días, pues si por ejemplo un día compra un kilo de bistec de res que cuesta 140 pesos y al día siguiente quisiera comer puerco pagaría más de 80 pesos y si a esto le sumamos que un día más quisiera comer pollo destinaría entre 24 y 40 pesos para esto.

Es decir, para comprar carne a la semana estaría destinando más de 260 pesos, quedándole alrededor de 650 pesos para cubrir otros gastos como transporte, salud, educación y demás complementos para su alimentación como tortilla, siendo insuficiente su salario para llevar una vida de calidad.

El secretario general de la CROC en Orizaba, César Silva Reyes, mencionó que los incrementos a las gasolinas propician escaladas inflacionarias y con ello se van presentando incrementos en los productos de la canasta básica, sin embargo, el incremento al salario mínimo es “miserable”, aunado a esto.

“La clase media-baja difícilmente tiene un salario competitivo que supla sus necesidades, esto despierta un malestar tremendo entre la sociedad, si no es que suspenden por unos días otro incremento más a la gasolina, ahorita ya se estuviera incendiando el país en manifestaciones y protestas”.