Es tarea de la Secretaría de Relaciones Exteriores y de los legisladores garantizar los derechos humanos de los indocumentados mexicanos que se encuentran laborando y aportando económicamente en Estados Unidos, esto tras conocerse que la Suprema Corte de ese país no logró un consenso sobre la constitucionalidad del programa de Acción Diferida en su versión ampliada (DACA por sus siglas en inglés), la cual evitaría la ruptura de las familias debido a que los padres indocumentados son deportados, sin importar que sus hijos se queden en Estados Unidos por haber nacido en el vecino país.

La dirigente de Mujeres Sumando Mujeres de la Sierra de Zongolica AC, Celfa Méndez Hernández, dijo que es reprobable el actuar de las autoridades estadounidenses, el rechazo al apoyo de los migrantes.

Los hijos de indocumentados nacidos en Estados Unidos pierden a sus padres cuando éstos son deportados a su país de origen; se ha buscado por organizaciones y políticos que eso cambie, principalmente para evitar que las familias se fracturen.

Al respecto, la socióloga egresada de la Universidad Veracruzana, Guadalupe Arcos, dijo que el gobierno mexicano debe crear programas y recomendaciones a las autoridades del extranjero para que los indocumentados pudieran obtener permisos de estancia en ese país y los procedimientos fueran menos complejos, evitando también la trata de personas y que algunos grupos quisieran sacar provecho de la situación.



Yamilet Gámez/El Mundo de Orizaba.