II César Carrillo

El Mundo de Orizaba


El Acuerdo para el Fortalecimiento Económico y la Protección de la Economía Familiar presentado por el Gobierno federal se da de manera tardía y con mucho en contra, consideró el economista Juan Carlos Esqueda Arias.

Esto porque de entrada se produce el rechazo de una organización como la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), lo que demuestra que Enrique Peña Nieto tiene en contra además de a la sociedad civil, a la iniciativa privada, lo que lo deja con “pocos aliados” para llevar a buen término la iniciativa.

Esqueda Arias consideró que este tipo de acuerdos resulta benéfico para intentar contener de alguna manera los aumentos derivados de la inflación y el precio de los combustibles, sin embargo reconoció que ahora esta iniciativa se da a destiempo.

Aunque podría parecer una regulación, situación que se tornaría contradictoria en un escenario de liberación de los mercados, como el de los combustibles, Esqueda Arias subrayó que esto no se trata de una regulación sino de un pacto para proteger la economía.

“Sí resulta factible si se persigue tener un nivel razonable de precios, aunque es un anuncio tardío, sí se puede (llevar a cabo), pero en el caso de los alimentos se tendrá que tener cuidado con los intermediarios y en general con la especulación”, dijo.

Enfatizó que ahora el gobierno de Peña Nieto lo único que aspira es a contener el descontento social que ha ocasionado su gestión y principalmente su política en torno a los combustibles.

“La verdad es desalentador para el gobierno, implica también un descontento por parte de la clase empresarial, más bien este puede ser un pacto con pocos aliados”, concluyó.