II Jéssica Ignot

EL MUNDO DE ORIZABA


La triquinelosis (también llamada triquinosis o triquiniasis) es una enfermedad parasitaria causada por un nemátodo del género Trichinella, que se adquiere al consumir carne con larvas del parásito. Presenta síntomas gastrointestinales (diarrea), dolor muscular y articular.

La triquinosis probablemente se originó en las poblaciones de animales silvestres de las regiones árticas y subárticas; posteriormente se extendió a otras especies de zonas templadas y tropicales, en la actualidad se considera como una enfermedad de distribución mundial.

El reservorio está constituido por animales domésticos como: cerdo, perro, gato, caballo, rata; y por animales salvajes como: zorro, jabalí, oso, lobo, lince, puma, leopardo y león.

La enfermedad humana habitualmente se presenta en forma de brotes localizados o casos diseminados debido a la comercialización de uno o más productos infectados, señala doctora Yazmín Hernández López, médico especialista en Epidemiología.

Explica que la triquinosis tiene prevalencia estacional relacionada con la faena doméstica de cerdos y la elaboración de los subproductos para el consumo familiar o la venta limitada. La susceptibilidad es universal y está en riesgo la población que consume carne de cerdo, caballo o animales salvajes. La persistencia de esta enfermedad está asociada a la pobreza, la falta de controles sanitarios y a los hábitos alimentarios.

El ciclo parasitario se relaciona estrechamente con los signos y síntomas presentados y es similar en el ser humano y en los animales. El período de incubación varía de 1-2 días a 2-8 semanas. La magnitud del cuadro clínico depende del grado de invasión muscular, del estado inmunológico del hospedero y de la cantidad de larvas ingeridas.


Etapas

Se puede dividir el desarrollo de la enfermedad en tres periodos, que corresponden al proceso de invasión del hospedero por el parásito: El primer periodo es el intestinal, en donde hay un desarrollo y multiplicación del parásito en el intestino, tiene una duración de 2 a 3 días. Los primeros síntomas aparecen de 24 a 72 horas después de la ingestión de alimentos infectados y corresponde a una gastroenteritis no específica donde se presentan nauseas, vómito, diarrea y fiebre mayor que 38 °C. 2.

El segundo periodo es el muscular y corresponde a la etapa de invasión de las larvas migratorias en el músculo. Las manifestaciones son cefalea y dolor muscular principalmente en extremidades, región intercostal y músculos del globo ocular, además de edema facial, disnea, tos dolorosa, eosinofilia y en los casos graves meningitis, encefalitis, miocarditis, coma y la muerte.

El tercer periodo es la convalecencia, que corresponde a la fase de enquistamiento de los parásitos; hacia la segunda o tercera semana después de la presentación de la enfermedad se genera inmunidad, y los síntomas desaparecen.

En las infecciones severas puede presentarse complicaciones crónicas. Las infecciones ligeras pueden ser asintomáticas, las masivas producen diversas manifestaciones, de las cuales dos son características: la eosinofilia que se presenta en el 80% de los pacientes y el edema suborbital.


Tratamiento

El tratamiento inmediato con fármacos antiparasitarios ayuda a prevenir la enfermedad matando a los parásitos adultos y evitando la liberación de larvas.

Actualmente existen métodos, norma y reglamentos para la industrialización sanitaria y comercialización de la carne; a pesar de estas medidas de prevención y control, en algunos lugares del país el control sanitario sigue siendo bajo, aunado a la presencia de cerdos de traspatio en condiciones higiénicas y dietéticas deficientes, hacen que la carne de cerdo actúe como la principal fuente de contaminación.

Actualmente existe en algunas regiones del país, desconocimiento de la enfermedad, lo que dificultad su diagnóstico y tratamiento temprano con la correspondiente notificación y registro de los casos. Así también la continua práctica de matanza de traspatio y rastros clandestinos propicia un problema de salud.