II Yamilet Gámez

El Mundo de Orizaba

Es común escuchar “Si me cela, me quiere”, sin embargo, cuando esto se sale de control puede llevar al maltrato físico e incluso la muerte, pues una cosa es que se preocupe la pareja por saber dónde y con quién está la otra persona, y otra cosa diferente es que comience a surgir la prohibición de con quién hablar o salir.

La psicóloga Carolina Villalba Gordillo, indicó que los celos no deben llegar al punto en que dañen la integridad física y emocional, pero, ¿cómo sabemos que ya hay una afectación de este tipo?

La respuesta aquí es cuando la toma de decisiones es basada pensando en lo malo que pueda opinar la pareja. Pues los celos pueden salirse de control cuando nos sentimos inseguros o incómodos por convivir con otras personas del sexo contrario, también cuando la persona se ve en la necesidad de ocultar conversaciones o amistades por miedo a la reacción la pareja.

Los celos, que llevarán seguro a un mal camino, inician también cuando la persona evita cosas importantes de su vida por miedo a la reacción de la pareja, cuando en un restaurant o lugar público no se puede voltear a ver a otras personas por miedo a la reacción de la pareja, es decir, que los celos llegan a ser malos en el momento en que se comienza a temer por la reacción que la pareja tiene al momento de realizar algo, por ello es importante que ante la presencia de éstos se busque ayuda o alejarse de la persona, ya que los celos llevarán al chantaje y posteriormente a ligeros golpes hasta convertirse en maltrato físico severo e incluso la muerte.