II Agencia Reforma


Cdmx.- La PGR reveló ayer que la mayor parte de los más de 253 millones de pesos que presuntamente “lavó” Javier Duarte, salió de las arcas de las Secretarías de Salud y Educación de Veracruz y se trianguló a través de empresas “fantasma” para adquirir el rancho Las Mesas, en Valle de Bravo, Edomex.

Durante la audiencia en la que ayer Gerardo Moreno García, juez del Centro de Justicia Penal en el Reclusorio Norte, vinculó a proceso a 2 de las imputadas, el fiscal federal Roberto Rojas Esquivel informó el esquema de presuntos desvíos e ingeniería financiera del veracruzano.

Expuso que Moisés Mansur Cysneiros, amigo y considerado como uno de los principales prestanombres del Gobernador con licencia, compró el 22 de agosto y 28 de noviembre de 2011 terrenos ejidales en Campeche por 1 millón 650 mil pesos, aunque el precio real era de 200 mil pesos.

El 20 de diciembre del 2013 Mansur vendió los mismos terrenos en 253 millones 300 mil 963 pesos a Consorcio Brades, una empresa que compartía el mismo domicilio con 48 personas físicas y morales, el mismo número telefónico con 32 compañías y un correo electrónico que, con variaciones, usaban más de 160 negocios e individuos.

El domicilio de Brades en Calle Zimatlán 31, sin número interior, en la Colonia San Javier, en Tlalnepantla, Edomex, era el mismo de Corporativo Soses, cuyo secretario del Consejo de Administración era José Juan Janeiro, a quien la PGR identifica como el principal operador financiero de Duarte.

Además, la empresa que le compró los terrenos a Mansur tenía como apoderado legal a Javier Nava Soria, precisamente el contador del mismo vendedor de las tierras ejidales.

Según la PGR, en paralelo a la sobrevaluación de bienes ejidales, se operaron unos desvíos en Veracruz. Las Secretarías de Salud y Educación depositaron cantidades millonarias al menos a 6 empresas que son Solaris Technologies, Aglomerados de Concreto del Papaloapan, Gali Textil, Evolución de Diseños, Farmacias Genéricos y Construcciones Enremex.

A su vez, estas empresas remitieron el dinero a otras 9 compañías de “papel”, algunas triangularon 348 millones 381 mil 50 pesos a la empresa Brades, de los cuales la compañía usó 223 millones 800 mil 966 pesos para pagarle a Mansur los terrenos del ejido Lerma, en Campeche.

Un ejemplo de las operaciones: el 23 de diciembre de 2012 la Secretaría de Educación transfirió 38 millones de pesos de una cuenta de Santander a Solaris Technology. Esta última, a su vez, envió 10.4 millones en dos operaciones bancarias a las inmobilairias Belfa y Sacmet, las que enseguida enviaron 19 millones de pesos a Brades, la compañía que le compró los terrenos a Mansur.

Tras finiquitarse el pago del rancho quedó registrada con tres presuntos prestanombres de Duarte en partes iguales Mansur, Janeiro y Rafael Gerardo Rosas Bocardo.