II CESAR CARRILLO

EL MUNDO DE ORIZABA

 

A pesar de haber sufrido un fuerte accidente  hace algunos años cuando al ir en bicicleta un camión lo arrolló desviando su espalda, el señor Leopoldo Cortés a 82 años de edad continúa igual de activo que en su juventud y cada mañana acude al gimnasio de la Alameda y desde las seis de la mañana inicia su jornada de ejercicio, logrando ejecutar 100 repeticiones en cada aparato. 

Todavía no amanece y don Leopoldo es de los primeros en estar en los aparatos realizando sus primeros ejercicios. Comienzan a circular algunos jóvenes que se ejercitan, y bastantes personas de todas las edades que lo saludan y lo animan. 

Camina lento, encorvado considerablemente por la visible lesión, sin embargo una vez orientado, comienza sus ejercicios. 

“Antes no había maldad” recordó que durante los primeros años de su juventud acudía sin temor a los monumentos naturales que inundan el valle, el paseo de los Sifones, El Cerro del Borrego. 

También todos aquellos años de fútbol, deporte para el que reconoce, fue bueno como defensa implacable que disfrutaba de barrer al adversario. 

“O pasaba el jugador, o el balón, pero no los dos juntos” dice.