II Jacqueline Aviléz

El Mundo de Orizaba


A sus 90 años, don Jorge Ríos recuerda con añoranza la época en la que salía a la calle en busca de la noticia. Sus años mozos –como él mismo los llama– los vivía en medio de la emoción y el deseo de descubrir siempre algo nuevo.

A pesar de ser mecánico industrial y haber tenido talleres donde ejercía su profesión, optó por dedicarse a dar a conocer los acontecimientos que ocurrían diariamente en Piedras Negras, donde vivió gran parte de sus años.

Sin tener mayor conocimiento, ni habilidades periodísticas, aprendió este oficio y logró tener un pequeño semanario llamado “La Voz de Sotavento”, que le permitió explorar sus capacidades y conocer muchos lugares que mantiene con gran lucidez en su memoria.

Ahora, en su vejez y con más de 20 años de retiro laboral, pasa sus días en el asilo Santa Teresa y se mantiene actualizado de todo lo que sucede en el mundo, siempre comentando los hechos más importantes del país.

Su gran limitante es que ya no puede caminar con libertad.

“Estoy en un rincón del paraíso. Me siento muy bien, todo está completo... sólo que ya mis rodillas no funcionan igual, estoy enfermo por la edad y ya me duelen un poco. El tiempo cobra y lo está haciendo en mí, sólo que trato de mantenerme”, dice.