Las comunidades indígenas sufren despojo de tierras y agua con la implementación de proyectos hidroeléctricos en Veracruz, denunció Lidia Jiménez Romero, del Colectivo Defensa Verde, Naturaleza para Siempre.

La hidroeléctrica El Naranjal es un ejemplo de acoso y hostigamiento a la que son sometidos propietarios y ejidatarios para forzarlos a que den el permiso para su construcción o vendan las tierras.

Bajo el pretexto de que son obras de desarrollo para las comunidades, los empresarios llegan a disfrazar el despojo con una compra de tierras, en el caso de El Naranjal les ofrecían 40 centavos por metro cuadrado y en el caso de la hidroeléctrica de Zongolica les pagaron el metro cuadrado entre 50 centavos y un peso.

 

AFECTADOS:

II Ixtaczoquitlán

II Fortín

II Amatlán de los Reyes

II Cuichapa

II Omealca

II Yanga

II Naranjal

 

Jéssica Ignot/EL MUNDO DE ORIZABA