En México, un ciudadano promedio sólo alcanza a ganar el 1.6 por ciento del salario total que puede percibir un diputado federal durante un mes completo, incluyendo su dieta y presupuesto para asistencia legislativa y atención ciudadana.

Un legislador federal recibe 148 mil 297 pesos mensuales, más prestaciones económicas; cifra que comparada con los 2 mil 401.2 pesos que gana un trabajador promedio, representa más del 90 por ciento de diferencia.

Los salarios bajos obligan cada vez a más trabajadores a buscar un segundo o hasta tercer empleo para cubrir, sus necesidades básicas.

Esto debido a que más de 24.4 millones de mexicanos ganaron menos de 5 mil pesos mensuales durante 2016, siendo dos salarios mínimos que no alcanzan a cubrir con esas necesidades básicas.




Jacqueline Aviléz

El Mundo de Orizaba