Adquirir una responsabilidad como la maternidad fue una situación que jamás se imaginó llegaría tan pronto, Susana tuvo que madurar a los 15 años en lugar de celebrar su graduación o su fiesta de XV años pasó de ser adolescente a madre.

Cuando se disponía a cursar su último año de secundaria, conoció a una persona mucho mayor a ella, con quien se comenzó a involucrar sentimentalmente, pero se dio cuenta que era una persona dominante, celosa, que llegó a golpearla.

Hasta los siete meses confirmó su embarazo, y tuvo que abandonar sus estudios y asumir su responsabilidad, ya que su pareja no quiso hacerse responsable.

Para lograr pagar pañales, leche, ropa, comenzó a trabajar y vivir con limitantes económicos.

“El ser madre a temprana edad me cambio totalmente la vida, yo hubiera querido superarme, tenía toda la intensión de estudiar pedagogía, pero, bueno, la realidad es otra”, comenta.

 

Yamilet Gámez

El Mundo de Orizaba