No solo el hostigamiento y amenazas ha alcanzado a los defensores de derechos humanos y activistas, sino también la muerte.

Los defensores de derechos humanos y activistas se encuentran en el peor momento, en una situación vulnerable, no solo porque son blanco de la delincuencia sino del Estado, señaló el activista social Jairo Guarneros Sosa.

Insistió en que se está en el peor momento y con un Gobierno que ha sido fallido en la cuestión de enfrentar los problemas de inseguridad y de proteger a quienes defiende los derechos de los demás.

Esta es una obligación que tiene el Gobierno y son los defensores de derechos humanos y activistas los que están sufriendo esa ausencia de la responsabilidad del Gobierno.

Hoy en día es tan fácil atentar o dar muerte a un activista social o defensor de derechos humanos, “tienes muy poco margen para moverte, debes tener mucho cuidado, aunque uno lo quisiera te cambia mucho la vida porque ya no te puedes mover tan libremente como lo hacías anteriormente”, comentó el activista, que el año pasado sufrió un atentado.

El tejido social ha sido rasgado, un activista llega a una comunidad o ciudad y no sabe ni con quién está hablando, si lo que está diciendo o proponiendo le puede generar un evento de ataque.

Araceli Salcedo Jiménez activista social y defensora de derechos humanos, señaló que esta actividad dolorosamente la ha tenido que asumir a raíz de la desaparición de su hija Fernanda Rubí.

Desafortunadamente, como buscadores de desaparecidos, de sus hijos o familiares, dijo, están vulnerables y los están asesinando, a compañeros activistas que lo único que hacían, como otros, de alzar la voz por aquellos que no están, de buscar lo que el Estado mexicano no quiere encontrar.

Amnistía Internacional (AI) advirtió: “líderes y lideresas comunitarios, abogados, periodistas y otros defensores de los derechos humanos en todo el mundo afrontan niveles inéditos de persecución, intimidación y violencia”.

Es por ello que impulsa una nueva campaña global que pide el fin de la avalancha de ataques contra personas valientes que luchan contra la injusticia. Esta campaña se llama Valiente y busca detener la ola de ataques contra quienes defienden los derechos humanos, así como respaldarlos y hacer todo lo posible porque estén a salvo.




Jessica Ignot

El Mundo de Orizaba