Bernalda, quien en vídeos fue captada aguerrida y con voz fuerte enfrentando a los policías que en los pasados meses de febrero y abril agredieron a los comerciantes ambulantes en el centro de esta ciudad, hoy luce un semblante diferente, es triste, al hablar su voz se pierde entre el bullicio que la rodea, su rostro cada vez es más pálido y hay resequedad en su piel y sus labios.

Se han cumplido tres días en los que Bernalda dejó de tomar líquidos y más de 30 días sin consumir alimentos, es por ello que su estado de salud se ve afectado, siendo notable la debilidad de su cuerpo, la resequedad en sus labios, delatando su mala postura el cansancio que atraviesa debido a la falta de nutrientes que le brinden energía.

En meses pasados cuando Bernalda aun no tomaba la decisión de estar en huelga de hambre, se le veía en la calles activa, vendiendo y ofreciendo sus productos, manifestando que no dejaría de vender en las calles, debido a que esa era única fuente de ingresos, sin temor a la intimidación de los policías y del personal de Comercio, siempre se mantuvo firme realizando su actividad comercial.

Cuando se registró la segunda agresión contra los comerciantes en el mes de abril, se pudo observar a Bernalda defendiendo a su mamá y sus demás compañeras de la agresión, ella con voz fuerte rechazaba el actuar de las autoridades y sin temor sosteniendo su teléfono grababa los rostros de los policías que llegaron al punto donde comenzó el conflicto, mostrando tener carácter para enfrentar la situación.

La falta de alimento y ahora de líquido ha apagado su voz que apenas se percibe cuando en entrevista relata cómo se siente de salud.


Yamilet Gámez/El Mundo de Orizaba.