Darle identidad a los restos de un desaparecido y practicar los estudios apropiados por parte de un perito forense de manera particular tiene un costo de 180 mil pesos, cantidad imposible de solventar por los colectivos de desaparecidos que durante el último año han encontrado decenas de fosas clandestinas en Veracruz.

Araceli Salcedo Jiménez, activista y madre de la desaparecida Fernanda Rubí, indicó que a pesar de ubicar zonas donde se encuentran miles de restos humanos, el Estado no aporta lo necesario para dar respuesta a tal demanda: de 20 mil restos ubicados en San Rafael Calería, solo han identificado cinco ADN diferentes.

“La prueba de sangre está cerca de 40 dólares y la de hueso en 700 dólares. Para que nosotros pudiéramos hacer algo no tenemos el dinero, no lo hay; si nosotros contratáramos un perito independiente porque la fiscalía no tiene, estoy hablando de 180 mil pesos”, dijo.

Explicó que en el Gobierno no ha habido intención de dotar presupuesto para analizar el cementerio clandestino en el que se ha convertido el país, esto a pesar de que la violencia que se vive en muchos estados como Veracruz, es la más grande de la historia.

Salcedo Jiménez consideró que los bienes incautados a personajes como Javier Duarte, que se encuentra fugitivo acusado de corrupción y delincuencia organizada, debería ser utilizado para dotar de presupuesto a esta búsqueda.


II César Carrillo

El Mundo de Orizaba