El cierre de la avenida Orizaba se hizo sin previo aviso para los automovilistas desde el miércoles.

Sin embargo, vecinos de esa área acusan que las formas tampoco fueron las mejores pues se exigió a los usuarios que desalojaran el lugar a pesar de estar realizando actividades.

Explicaron que elementos de Tránsito, así como el director de Gobernación, Juan Ramón Herebia, acudió a exigir que las personas salieran de una gasolinera en el lugar a pesar de que estaban cargando gasolina.

Lo anterior mantiene herméticos a los vecinos de este lugar que han mantenido una lucha por defender sus negocios y su actividad comercial, debido a a que la instalación de un puente representa la disminución de transeúntes y conductores sobre la carretera principal.

En el lugar se observa cómo los usuarios de esta zona, y quienes ingresan a la ciudad por esta lugar, deben buscar vías alternas para poder llegar a su destino.

“No nos dijeron por qué, sólo llegaron y cerraron, estaban dejando pasar autos a la gasolinera pero ya no”, mencionaron.

Explicaron que la avenida sólo se abre cuando pasa el tren y después se vuelve a cerrar, obligando a las personas a acudir a vías alternas.

Hasta ahora se desconoce cuándo se abrirá nuevamente la avenida, considerando que la obra estaba contemplada para unos 10 a 14 meses.

Con las obras y el cierre se empieza a aglomerar el transporte, por lo que si se tenían cuatro accesos -Calle Real, avenida Orizaba, avenida 5 y avenida 7, con el cierre de Oriente 6 y Avenida Orizaba, quedan 2 pero el tránsito se están concentrando en la avenida 5.

Por lo que en la zona posterior al panteón, se detiene el tráfico y es lento.

Además, en ese lugar quitaron un tope, poniendo en en riesgo a los peatones.

La obra está programada para concluirse en entre 10 y 14 meses, por lo que se augura una poco feliz Navidad y Año Nuevo para los orizabeños que cada día tienen que adivinar cuál es la ruta por la que pueden transitar en esa área.


II Gisela Hernández M.

El Mundo de Orizaba