En los municipios de Atlahuilco, Santa Ana Atzacan, Camerino Z. Mendoza, La Perla, Los Reyes, Mariano Escobedo, Nogales, Soledad Atzompa, Tequila y Zongolica hay miles de afectados, incomunicados así como damnificados que se encuentran en albergues.

En algunos municipios ya acudieron funcionarios para cuantificar los daños pero no habrá apoyos hasta que sean declarados en emergencia.

De momento, la población se organizó para retirar, a pico y pala, los deslaves que bloquean caminos y carreteras.

Se espera que en las próximas horas, Gobierno estatal solicite la declaratoria de emergencia para obtener recursos federales.

Afectados 7 mil

en La Perla

La tormenta Earl dejó 15 comunidades incomunicadas en La Perla, así como siete mil personas afectadas de Macuilácatl, Metlac, San Martín, Zapote y otras comunidades de las cuales 150 familias serán reubicadas por vivir en zona de riesgo o porque perdieron su hogar al desbordarse el río o deslavarse el cerro.

La directora de Protección Civi, Balbina Beatriz Morales Constatino dijo que están solicitando la ayuda de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) para que los apoye con los trabajos de limpieza debido a que las máquinas que contrató el alcalde son insuficientes para retirar los montículos de tierra que existen en las vías de comunicación.

Hasta ayer no había llegado la ayuda.

EN LA PERLA

Muere por salvar a becerrito

“Todos vivíamos juntos mi mamá, mi papá y mis hermanos, y

cuando nos salimos mi padre fue a ver a su becerro que estaba amarrado en el patio y (fue) cuando la corriente se lo llevó, ya que se desbordó el río”, dice Pablo, uno de los hijos de Moisés Enrique Villa, cuyo cuerpo fue arrastrado por las aguas apareciendo en Chocamán.

De la Redacción

Foto: Foto: Cientos de ciudadanos se congregaron ayer al punto de las 11 de la mañana en la iglesia de San Pedro Apóstol, en Tequila, para darle el último adiós a la familia que murió sepultada por un alud de tierra en la comunidad de Xalxocotla. Con mariachis, cantos, rezos, acompañaron los tres ataúdes hasta la iglesia de la localidad donde se pidió por el descanso de sus almas y luego los llevaron al cementerio municipal