Sentados, hincados o acostados en la banqueta sobre Norte 6, cerca de 50 alumnos de la primaria Gabino Barreda retomaron ayer sus clases, tras casi dos meses del cierre del edificio por parte de las autoridades municipales.

Los menores y padres de familia consideraron que se está perdiendo mucho tiempo de actividades escolares, luego de que el alcalde Juan Manuel Diez Francos afirmara que no abriría la escuela hasta que no se les enviara un oficio específico.

Ayer los padres decidieron no bloquear calles y se reunieron con autoridades municipales del departamento de educación, así como un dictaminador de Espacios Educativos y representantes de Escuelas Estatales donde se comprometieron a reabrir la escuela en un plazo máximo de una semana.

 

Bajo lonas

reciben cátedra

En el Colegio Prepatorio de Orizaba (CPO) habilitaron dos aulas en el pasillo rodeadas con lonas con iluminación deficiente donde se están turnando los alumnos de diferentes grupos para tomar clases en la explanada, sin embargo, según padres de familia el riesgo no ha cesado pues se encuentran justo debajo de los salones que resultaron dañados por los sismos.

“Los estudiantes están en la intemperie, medio protegidos por unas lonas, si tiembla es poco espacio para poder salir, se van a embotellar, han continuado los temblores pero no pasa nada, la directora engañó a los padres diciendo que si nos quedábamos nos iban a hacer caso más rápido, tuvimos que mandar a nuestros hijos a clases para no ser perjudicados en las calificaciones”, dijo una madre.

 

Dice Flores: Hay 500

escuelas con daños

Cerca de 500 escuelas del sistema educativo estatal sufrieron daños por los 2 temblores, ocasionando reubicaciones y espacios alternativos informó Guilebaldo Flores, director de primarias estatales durante su visita a Orizaba. Dijo desconocer cuántas instituciones sufrieron daños graves.

 

 

César Carrillo

El Mundo de Orizaba