En México, son jóvenes los más afectados por la falta de oportunidades laborales.

En el marco del Día de la Población, el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (Inegi) señala que durante el primer trimestre de 2016 la tasa de desocupación en los jóvenes de 15 a 24 años de edad llegó al 8.2% (el doble de la general), y por falta de experiencia laboral 30.4% de ellos están desocupados.

Además, están en vulnerabilidad laboral debido a que el 81.2% de quienes trabajan están en el sector informal.

Otra encuesta realizada por el Inegi y la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar), señala que sólo 3 de cada 10 trabajadores que tienen entre 18 y 29 años cotizan en la seguridad social.

Esta situación los hace vulnerables, ya que comienzan a cotizar años después de haber iniciado su trayectoria laboral y retrasan su ahorro para el retiro.

Además, los jóvenes suelen cambiar con más frecuencia de empleo, con lo que reducen la probabilidad de aumentar su ingreso al no poder laborar varios años en una misma empresa.

Según Manpower Group, una de las problemáticas para conseguir empleo es la falta de experiencia –piden un año mínimo las empresas–, además de la disponibilidad de horario o un segundo idioma. Y por eso, las condiciones laborales son precarias para los jóvenes.

El economista y socio presidente de ZH&C Consultores, Juan Carlos Esqueda Arias, dijo que Orizaba no se libra de ese fenómeno, que origina la “fuga de cerebros”.

 

II Yamilet Gámez

El Mundo de Orizaba