Durante el sexenio, el salario de los trabajadores ha sufrido una brutal erosión en Veracruz, que ha disminuido el poder adquisitivo de las familias y ha precarizado las condiciones sociales derivado de la reforma laboral implementada en 2012.

Alejandro Aguilar García, director del Observatorio Laboral de las Altas Montañas, explica que las estadísticas muestran que los trabajadores con salarios “superiores” han ido en disminución y, en sentido inverso, los trabajadores que perciben un salario mínimo han ido en aumento.

Aguilar García expone que los trabajadores que percibían arriba de 5 salarios mínimos en 2012 sumaban en Veracruz 203 mil 501, pero para el primer semestre de 2013 se redujeron a 145 mil 77 y finalmente, para el segundo semestre de este año, son apenas 92 mil 665 según cifras del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi) y la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS).

Es decir, las plazas laborales con más de 5 salarios de remuneración se redujeron en casi el 60 por ciento en Veracruz, al tiempo que fueron sustituidos por empleos de menor remuneración y mínimas prestaciones.

“Los trabajadores que ganan un salario mínimo han aumentado desde 2014 de 217 mil 559 a 363 mil 93 en 2016 con un acentuado ascenso, particularmente con el surgimiento de empleos precarios y “flexibles” favorecidos por la reforma laboral de Enrique Peña Nieto”, afirmó.

“La pobreza laboral ha aumentado, los trabajadores tienen menos capacidad de compra, la miseria del trabajador durante los últimos años no se expresa en la erosión de los salarios más o menos dignos, sino que al mismo tiempo disminuye su valor para poder comprar lo básico”, lamentó.

 

César Carrillo/El Mundo de Orizaba