Con 73 alumnos en las diferentes etapas y el reto que implica mantenerse operando, el seminario de la Diócesis de Orizaba cumple hoy 15 años de tener sus puertas abiertas para todos los jóvenes que sientan la vocación y el llamado de Dios.

Desde 2001, han mantenido dos casas -una en Mariano Escobedo y otra en Ixtaczoquitlán- para la formación sacerdotal y han logrado ordenarse cinco sacerdotes, un diácono, un joven que sigue a los Monjes Benedictinos y dos que están en la Arquidiócesis de Xalapa.

El sacerdote y director espiritual del Seminario, Juan Carlos Pellico Valente, explicó que la idea de este espacio surgió cuando se crea la Diócesis de Orizaba y queda como primer Obisbo, Hipolito Reyes Larios, actual arzobizpo de Xalapa, quien lo primero que quiere hacer es crear un lugar para la formación sacerdotal. 

En este sentido, indicó que la obra se logró un año después, luego de estar trabajando intensamente y a marchas forzadas.

“Quince años hablan de un trabajo importante y delicado que realiza la Diócesis de Orizaba porque la formación sacerdotal implica muchas cosas, principalmente el compromiso no sólo en lo intelectual, si no también lo humano, pastoral y lo pastoral”, dijo.

Señaló que el seminario se sostiene con la ayuda de los laicos y de bienhechores, además de las parroquias que dan una aportación ya sea económica como el caso del sorteo que se realiza ó en especie, de acuerdo con lo que producen en su zona.

Pellico Valente destacó que dentro del seminario se tienen diferentes fases como es el seminario menor, el curso introductorio, filosofía y letras, y teología, siendo un proceso que tarda al menos 10 años de estudios y reflexiones.

Ante esto, recalcó que se mantiene la vocación del sacerdocio, sin embargo, reconoció que sí es real que hay gran influencia de los medios de comunicación porque “los jóvenes se encuentran absortos en el internet y que tienen una gran oferta que los distraen de la relación con Dios”. 

“Cada día la sociedad de hoy se está alejando de Dios, pero él sigue haciendo su obra y aún hay jóvenes con esa inquietud”, agregó Pellico Valente.


Jacqueline Aviléz

El Mundo de Orizaba