Con el exhorto de reflexionar el voto a quien guiará el rumbo del país, Estado y la creación de leyes, el obispo de Orizaba, Eduardo Cervantes Merino, despidió el año 2017 y envió felicitaciones a todos los fieles.

El nuevo año es una oportunidad para crecer como personas, desarrollar las capacidades, construir un mundo mejor y vivir los valores del Evangelio, pues al concluir el año es la oportunidad de ser agradecidos con Dios, por su presencia, amor y misericordia que se concreta con las personas que rodean y con cada uno de los acontecimientos de 2017, señaló.

Asimismo dijo que con el nuevo año es bueno revisar las actividades realizadas, así como reflexionar cómo se han vivido los dones de Dios, la relación con la gente, revisar cómo se ha organizado la vida, pues éste es un momento clave para valorar, ser honesto, descubrir el mal realizado, impulsar las cosas buenas y reconocer el bien que se dejó de hacer.

La máxima autoridad de la Diócesis de Orizaba envió el exhorto a la sociedad para que este año que inicia y que se tendrá la oportunidad de elegir las autoridades que gobernarán, a que no sean indiferentes, a que se piense en la responsabilidad social, a que se participe en la jornada electoral para la construcción de la ciudad, así como se reflexionen los mensajes de los candidatos, y con base a ello se analice el voto, con libertad y responsablemente, para elegir a quien se crea que es capaz de guiar con valores, que tanto urge a la sociedad, el país, estado y aquellos que tienen que hacer leyes, “busquemos construir y participar en la construcción del quehacer político de la vida, de la patria y construcción de una democracia”.

Cervantes Merino añadió que con este nuevo año se tiene la oportunidad para construir un mundo más justo, solidario, fraterno y respetuoso, lleno de paz, así como a no tener miedo de hablar de Dios, de incluirlo en la estructura central de la vida, así como de hablar de valores humanos, espirituales, civiles y sociales.


Adriana Estrada

El Mundo de Orizaba