En México, un ciudadano promedio sólo alcanza a ganar el 1.6 por ciento del salario que puede percibir un diputado federal durante un mes completo, incluyendo su dieta y presupuesto para asistencia legislativa y atención ciudadana.

Un legislador federal -independientemente de su formación académica- recibe 148 mil 297 pesos mensuales, más prestaciones económicas; cifra que comparada con los 2 mil 401 pesos que gana un trabajador promedio.

Estas diferencias salariales advierten que cada vez es más creciente entre la población la urgencia de un segundoy hasta un tercer empleo para cubrir sus necesidades básicas, como alimentación y servicios porque todos los precios van a la alza.

Esto debido a que más de 24.4 millones de mexicanos ganaron menos de 5 mil pesos mensuales durante 2016, siendo dos salarios mínimos que no alcanzan a cubrir con esas necesidades básicas.

Caso contrario sucede con los diputados federales, pues reciben 61.7 salarios mínimos mensuales, según datos publicados en el portal de transparencia de la Cámara de Diputados.

Algunos especialistas señalan que una familia en México (de cuatro integrantes) en promedio debería vivir con un ingreso mensual de 11 mil 146 pesos mensuales, es decir, unos cinco salarios mínimos.

Sin embargo, el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) señala qiue el costo de la canasta alimentaria asciende a mil 371 pesos; mientras que la no alimentaria tiene un costo de mil 414 pesos.

En conjunto, ambas canastas suman 2 mil 786 pesos por persona, lo que representa una línea de bienestar mínimo.

Las familias que se encuentren por debajo de este nivel de ingreso se puede considerar que se encuentran en situación de pobreza, conforme a Coneval.



Jacqueline Aviléz

El Mundo de Orizaba