Dos aulas del Colegio Preparatorio de Orizaba (CPO) terminaron inhabilitadas por las autoridades, por lo que se tuvieron que habilitar dos espacios para sustituirlos, según informó la subdirección del plantel.

A pesar de que todavía existe resistencia por algunos padres de familia que no están de acuerdo con que el CPO siga funcionando en ese edificio debido a que no cuenta con medidas de seguridad ni rutas de emergencia, la subdirección afirma que la actividad no se ha detenido en ningún momento y se continúa trabajando hasta el momento de manera normal.

“Nosotros seguimos trabajando, todos estamos incorporados en actividades normales, nunca hemos dejado de trabajar, los salones que nos inhabilitaron siguen ahí, adecuamos salones abajo”, informó la subdirectora.

A pesar de ello, padres inconformes todavía consideran que ha sido una medida irresponsable seguir con las clases en ese edificio que muestra severas deficiencias en materia de seguridad y protección civil, sin embargo en este caso las autoridades han sido permisivas.

Cabe recordar que en el caso del CPO, las autoridades municipales se deslindaron del caso afirmando que no tenían la capacidad para evaluarlo, y se atendió entonces las indicaciones de autoridades estatales.

“Es muy lamentable, seguimos en las mismas, las directoras no quieren soltar el inmueble pues somos reconocidos como las escuelas de mayor riesgo en todo el estado, sin embargo aún así están en la negativa”, dijeron padres de familia a El Mundo.




César Carrillo

El Mundo de Orizaba