A pesar de la innovación que supone la aplicación de Pokémon Go! y lo divertido que resulta para los usuarios este juego de realidad aumentada, los jugadores reconocen que también representa varios peligros como el surgimiento de adición, el uso incontrolado, además de descuido de otras tareas como el trabajo y los estudios. 

Martín Cruz Alós, Maestro Pokémon, explica que muchos de sus compañeros de juego han reconocido hacer a un lado sus ocupaciones para continuar atrapando sus criaturas de bolsillo. 

Entre los casos que conoce, destaca la de un joven taxista que intercala su trabajo con el de identificar zonas donde aparecen Pokemon para posteriormente capturarlos. 

En este caso, a pesar de que procura trabajar también reconoce que deja un poco de lado su actividad por el juego, incluso ocasionándole problemas económicos y con su pareja. 

Así, los jugadores destinan cada vez menos tiempo para sus actividades cotidianas como la escuela, integrándose a la creciente comunidad. 

Otras problemáticas, explica el jugador, también se manifiestan cuando los maestros Pokémon se pierden en el dispositivo sin mirar por donde van, e incluso se puede. Atravesar a lugares peligrosos como la calle u otras zonas. 

Debido a que las mejores criaturas virtuales se encuentran en lugares alejados de la ciudad, los jugadores se arriesgan al deambular por zonas poco transitadas en donde también pueden encontrar el peligro. 

Por otro lado, las actividades de los jugadores pueden parecer inusuales y sospechosas para los ciudadanos.

Según Cruz Alós, en diversas ocasiones los jugadores han sido señalados por estar “muy sospechosos” esperando en determinado lugar. 

“Yo creo que sí hay bastantes riesgos, son casos en los que vas a escuchar porque es tan adictiva la aplicación, la euforia que la gente pasa hoy más tiempo en whatsapp, Twitter, Facebook, la gente se acaba su batería por esta euforia, es tanto que se pierde”, dijo.


César Carrillo

El Mundo de Orizaba