En la homilía de este domingo, el Obispo, Eduardo Cervantes Merino, dio a conocer que es importante que las personas atiendan sus deberes, pero es imprescindibles que acudan a la oración y el encuentro con Dios.

“Que sería la vida sin vivir, sin dormir y sin descanso”, comentó.

Monseñor dijo que la palabra nos invita a sentirse cristiano y crecer en Cristo desde el inicio de la creación que Dios puso orden al caos.

Por ello dijo que hay una necesidad concreta, los cristianos deben de crecer cada día más en la relación con Dios y el prójimo.

Explicó que actualmente se debe tomar en cuenta en ofrecer lo mejor a los demás, “en esa grandeza de la hospitalidad es que se encuentra Dios”.

Por ello dijo que seguir a Jesús es sinónimo de intimidad, amistad, descanso,diálogo, “esta vida sin amigos que triste es”, dijo.

Refirió que mientras más grandes son las responsabilidades de una persona en la sociedad debe tener a una amistad desinteresada.

Destacó que todo discípulo y seguidor para atender y abrirse a su palabra debe entender que Dios le dedica tiempo especial a la mujer.

“Jesús abre su comunidad de discípulo a todo hombre o mujer que quiera saber cual es el sentido del camino de la vida”, comentó.

Indicó el prelado que es necesario atender al amigo y al invitado en casa que es el trabajo pastoral, “hacemos muchas cosas pero no nos damos tiempo para saborear a Jesús”, como Martha, señaló.

Y es que dijo que es necesario dejar las preocupaciones pues se debe hacer un alto a la vida.


GISELA HDEZ. MUÑOZ

EL MUNDO DE ORIZABA