En el marco de la celebración por el Día del Árbol, que se conmemora este 28 de junio, no se puede festejar mucho pues en Veracruz el 93% de la vegetación original se ha perdido y en el Parque Nacional Pico de Orizaba se encuentra el 7 por ciento de área arbolada, de la cual cerca de mil 800 hectáreas ya fueron destruidas, principalmente por la tala clandestina.

La responsabilidad por la tala en esa área recae primero en los lugareños, pues aunque el 90 por ciento de la población está comprometida con la conservación del lugar, no se atreven a denunciar las irregularidades, además de que contribuyen con el tráfico de árboles.


Pululan talamontes

Organizaciones civiles y las autoridades tienen conocimiento de que en la zona operan talamontes armados, con autos especiales, maquinaria, pero como han observado autoridades que no actúan, ellos continúan arrasando con los bosques.

El biólogo Graciano Illescas Téllez resaltó que la zona boscosa de la Sierra de Zongolica está mejor conservada que el Parque Nacional Pico de Orizaba, el cual está determinado por la Federación como Área Natural Protegida, además de estar decretada por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente como una zona de ingobernabilidad.


Focos rojos

El parque tiene una sección dentro de Puebla y otra en Veracruz, de hecho, la superficie mayor se encuentra en Puebla, pese a ello, es en la parte que corresponde a Veracruz donde la tala clandestina es intensa, quizás porque los caminos son más accidentados.

Hay un foco rojo, en particular es el tramo conocido como Puerta El Carnero hacia la zona de Potrero Nuevo, municipio de La Perla, y pese a que el municipio de Calcahualco también forma parte del paraíso, en éste las autoridades han realizado un mejor trabajo de vigilancia, mientras que en la parte que corresponde a La Perla existe impunidad y mayor tala.

En las partes altas del Parque Nacional Pico de Orizaba ya se está terminando el bosque maduro, ante esto, los talamontes han buscado ampliar su búsqueda, llegando a las faldas del volcán y en las barrancas es donde ahora continúa el saqueo de árboles.


Consecuencias

de la tala ilegal

Son diferentes factores que puede desatar la tala de árboles, el biólogo Graciano Illescas destacó que al terminar con la vida de los árboles, la flora y fauna se ven amenazadas, pues algunas especies que habitaban la zona han desaparecido, como el lobo gris mexicano, el oso negro americano, el venado cola blanca y el puma.

También cuando se da la muerte de un árbol, se contribuye a la inestabilidad climática y hoy en día se tienen temperaturas muy extremas y variantes.

Y debido a la tala es poco el afluente de agua, esto se debe tomar muy en cuenta, ya que en todas las actividades, tanto de comercio, domésticas e industriales, el agua es importante y hoy se puede observar que los niveles de agua son menores, sobre todo en la temporada de sequías.


Reforestar, la clave

La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) destina anualmente un millón de pesos para hacer proyectos de conservación, pero esto no es suficiente si los talamontes no llegan a comprender que el daño ocasionado por la tala indiscriminada puede terminar con su fuente de ingresos, la cual no sólo afecta económicamente, sino también a las próximas generaciones no podrán gozar de un buen ecosistema, y no se trata de llegar a un conflicto social, sino pensar qué mundo se quiere para el futuro.

Organizaciones civiles, como el Colectivo Cerro del Borrego, realizan actividades de reforestación, buscando crear conciencia en la población y de alguna forma invitando a más voluntarios para que se sumen a la tarea. 


Freno a la tala

El biólogo Graciano Illescas mencionó que las alianzas entre las diferentes instituciones que están encargadas del cuidado del medio ambiente deben, en conjunto con las asociaciones civiles, pedir la intervención del Ejército Mexicano para que mantenga resguardada esta zona, pues hace más de cinco años se contó con su participación y se pudo observar que la tala se detuvo, por lo tanto, se debe exhortar para que regresen y resguarden el Parque Nacional Pico de Orizaba, además de que debe existir mayor compromiso de las autoridades que encabeza la Conafor, Semarnat, Conanp y Profepa, para no temer ante la intimidación de los taladores, sobre todo ahora con el cambio de gobierno.

Graciano Illescas pide que los cargos los ocupen personas que tengan pasión y conozcan del tema para que se pueda parar la deforestación por la tala ilegal.


Yamilet Gámez/El Mundo de Orizaba