Bernalda Rosas Sánchez luce cansada y triste. Sólo quiere descansar, dormir y estar tranquila. Sus familiares no dejan de darle ánimos, diciéndole que es valiente y que puede resistir.

Insisten que la lucha no es contra el hambre o la debilidad, es por quienes no las dejan vender ni poder ganarse el sustento en el centro de Orizaba, donde hace unos años podían vender sus productos.

Tras cumplirse el quinto día sin tomar líquidos y 36 de huelga de hambre, sólo espera tener a la brevedad alguna respuesta de las autoridades para poder levantar el campamento que han instalado indefinidamente en el parque Apolinar Castillo.

“Sé fuerte, sé valiente. Esto es por todos, pronto habrá una respuesta”, le dicen sus conocidos frecuentemente a Bernalda Rosas para que resista el tiempo que sea necesario.

Mientras tanto, la huelguista sólo espera en una mesedora que fue acondicionada con almohadas para que estuviera cómoda y que le permitiera al menos dormir.

Durante lo que va del año, las comerciantes de Ixhuatlancillo han luchado para que las autoridades de Orizaba les permitan poder vender en el parque Castillo y en la calle Madero.

Hoy volverán a sostener una reunión en el Palacio, donde se espera la presencia del subsecretario de la CNDH, Roberto Campa Cifrián.


De la Redacción