II César Carrillo

El Mundo de Orizaba 

 

A marchas forzadas es como avanza la construcción de la antena de Telcel en la colonia Cidosa, pues incluso en días festivos y fines de semana se aprecia actividad y se espera que también durante las noches los trabajadores continúen con su labor.

Esto aseguran vecinos inconformes con la instalación del artefacto, y denunciaron que sin importar las consecuencias para la salud de alumnos en dos escuelas y vecinos con antecedentes de cáncer entre otras afectaciones, el Ayuntamiento de Orizaba ha hecho caso omiso de sus demandas y ha permitido que la obra continúe con total impunidad. 

En tal escenario, los vecinos manifestaron que insistirán por todos los medios posibles para impedir el funcionamiento de la antena, y de ser necesario recurrirán a todas las instancias, como la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), pues afirmaron que sus derechos están siendo vulnerados. 

Consideraron que se está minimizando de manera insensible los perjuicios que tendrán en su salud los efectos y la radiación de la antena y que de suceder, la empresa Telcel no hará nada por los brotes de enfermedad y afectaciones. 

Insistieron que a nivel nacional se está ocultando el severo daño que provocan estas antenas de telefonía en las poblaciones.

Enfatizaron que es necesaria la promoción de mayor investigación científica que aborde la temática, de lo contrario los vacíos legales en cuanto a la regulación de esta infraestructura persistirán. 

“Ver quién nos puede escuchar, ayudar; el Ayuntamiento no nos contesta oficios, no se comunican con nosotros, nos están ignorando; si otros amenazan que van a tomar la carretera tendríamos que considerar esta medida”, subrayó uno de los vecinos afectados por la instalación de la antena.