II DE LA REDACCIÓN


Orizaba.- Aunque el Gobierno en sus tres niveles pretende implementar una política de terror para callar e inmovilizar a los defensores de derechos humanos en Orizaba y el estado, los activistas continúan de pie y más unidos que nunca para continuar en la lucha.

Lo anterior en opinión de diversos activistas sociales en relación al atentado que sufrió el adherente zapatista y luchador social Jairo Guarneros Sosa la tarde-noche del jueves al salir de su domicilio

en Orizaba.

Demandaron justicia, el esclarecimiento del caso, castigo a los culpables materiales e intelectuales y seguridad para Jairo, su familia y los defensores de derechos humanos, activistas que han emprendido luchas sociales.

Señalaron que el mensaje del Gobierno es un mensaje de terror para callarlos, ahora con el atentado a Jairo Guarneros los colectivos están en pie de lucha y no permitirán que uno más sea tocado.


Apoyan a Jairo

Aracely Salcedo Jiménez, integrante del Colectivo de Familiares de Desaparecidos Córdoba-Orizaba, señaló que este atentado es una muestra de la política de terror que pretenden implementar las autoridades de los tres niveles de Gobierno.

La exigencia es que haya un alto, una depuración a las corporaciones policiacas sobretodo con la permanencia de Juan Ramón Herebia al frente de la dirección de Gobernación, dijo que el funcionario debería estar callado y sumiso por lo que su policía ha hecho, pero se conduce con altanería

y cinismo.

“Una vez más, se nota que el gobierno al tratar de ocultar, el mal trabajo que hacen sus distintos elementos, hablamos del municipio de Orizaba, buscan la manera de desestabilizar a los activistas, como es el caso del compañero Jairo”, cita el colectivo en un comunicado.

Por su parte, el vocero del Movimiento Magisterial Popular Veracruzano y Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, Ramón Tepole González señaló que el atentado del que fue víctima Jairo Guarneros Sosa es un mensaje muy agresivo a quienes pretendan exigir justicia ante los abusos de las autoridades, porque es evidente que no fue un acto provocado por la inseguridad, sino más bien un intento de callar a quienes durante años han enfrentado al estado y exigido una mejor atención al pueblo.

Indicó que estos hechos se tienen que investigar y llegar al fondo de las cosas, debe castigarse a los autores materiales e intelectuales sin distinguir su posición política, de lo contrario el clima social se va a enrarecer más”.

En tanto, Beatriz Torres Beristain, integrante de La Vida, dijo que Jairo es una persona muy pública y solidaria, hay muchísima gente a nivel estatal y en el país que están muy preocupados por los hechos y por lo que pueda venir después.

“Es muy lamentable y ha sido señalado muchas veces por Juan Manuel Diez Francos como una persona no grata. Que sepa el señor Diez que será una persona no grata para él, pero para nosotros es una persona muy importante y que tiene redes por todo lo ancho y largo, desde los de más abajo, porque Jairo es una persona que salió del pueblo y que siempre ha estado acompañando todas las luchas por más humildes que sean”.


Pilar importante

Paty Ponce, del Grupo Multisectorial VIH-Sida del estado de Veracruz dijo que Jairo Guarneros ha sido un pilar muy importante para el desarrollo del trabajo conjuntamente con María de la Cruz Jaimes como parte del Colectivo Cihuatlahtolli.

Calificó el hecho como grave y se responsabiliza a los tres niveles de Gobierno de cualquier cosa que pudiera sucederle a Jairo y sus compañeros de organización y a quienes se involucran en la defensoría de derechos humanos.

El caricaturista político “Rochagarfias” indicó: “después de la tragedia, la primera batalla de Guarneros está ganada: unir a las corrientes de izquierda de la región en su apoyo y potencializar el conocimiento de su trabajo”.

Dijo que la seguridad en la región está mal administrada y es necesario renovar estas autoridades, pues el atentado encuentra una coherencia histórica entre la denuncia que hizo Jairo por la justicia del caso del choque de la patrulla contra el taxista y la consecuente muerte de su pasajera con el atentado que sufrió la tarde el jueves.