Adrián, tiene una hija, un hijo y a su esposa pero en Estados Unidos, el tratar de hacer realidad el sueño de ella y cumplir con el sueño de una fiesta para sus 15 años regresó a la región, sin saber que eso iba a costarle la separación de su familia al ser detectado con papeles falsos intentado pasar la frontera. La historia de este padre, se desarrolla desde enero, mes en el que, luego de platicar con su esposa decidió regresar a México para arreglar planes y documentos familiares, como los sacramentos y poder realizar la fiesta familiar para celebrar la llegada de la edad de las ilusiones de su hija.

Volvió a pisar su tierra sin saber que esa decisión separaría a su familia, acudió a arreglar los documentos y pendientes familiares y a la hora de regresar lo hace acompañado de su primo para que lo ayude en los preparativos de la fiesta y en todo lo necesario. Adrián, no ingreso de forma legal la primera vez a Estados Unidos, está ocasión sería así como su primo llegaría, con todo como debía ser, arreglado con quienes a él le dieron la oportunidad de ingresar, viajaron en avión hasta la frontera norte.

A unos cuanto metros la persona que los transportaba para entrar a Estados Unidos, debió pasar a recargar gasolina y compró unas cervezas, “era el día del súper bowl, pero no lo contemplamos, el americano que no llevaba, tomó alcohol y empezó a manejar muy rápido una unidad de policía nos vio y nos siguieron tuvimos que detenernos y nos pidieron identificación”.

Al detectar las identificaciones falsas, los tres fueron arrestados, y al otro día Adrián y su primo fueron deportados a México, tras la amenaza de Migración de evitar intentar cruzar o de lo contrario sería encarcelado y enjuiciado. Por ahora esposa e hijos se mantienen en Estados Unidos, la fiesta no pudo llevarse a cabo sería en estas fechas.

II Gisela Hdez. Muñoz/El Mundo de Orizaba