II AGENCIAS


Tierra Blanca.- En medio de tristeza, dolor y enojo, fue despedido el reportero Pedro Tamayo Rosas, asesinado el miércoles pasado por desconocidos.

Fue ayer por la mañana cuando el féretro del periodista partió de su casa rumbo al cementerio, después de que le rezaran un último rosario. Fueron decenas de personas las que acompañaron a los familiares.

En un mensaje a nombre de la familia, el reportero Octavio Bravo agradeció la compañía de los asistente y exigió que se haga justicia.

Por otro lado, en redes sociales circula un video en el que presuntamente se puede apreciar que los policías estatales dieron mal la dirección de la casa del reportero a los paramédicos. Familiares mantienen su versión de que los elementos policiales entorpecieron la llegada de ayuda para Tamayo, quien murió desangrado.


La investigación

Aunque es una línea de investigación, la Fiscalía General de Justicia rechazó la detención de algún elemento de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) de Tierra Blanca, por el asesinato del periodista Pedro Tamayo, caso sobre el cual se han desahogado 25 diligencias y dos líneas de investigación: su trabajo periodístico y su vinculación con el presunto jefe de plaza Francisco Navarrete, detenido por la Gendarmería.

“Tenemos el motivo por el cual fue desplazado de Tierra Blanca que se dio incluso en la coyuntura del ingeniero Navarrete, detenido en ese municipio. La propia esposa (viuda) admitió que Navarrete y Tamayo iban a poner un periódico”, expresó Luis Ángel Bravo Contreras, fiscal general del Estado, tras reunirse con integrantes de Colectivo de Personas Desaparecidas en la zona centro.