Xalapa, Ver.- El féretro de Iván de Jesús Ayala Morales llegó a la Plaza Lerdo junto a sus familiares y amigos para exigir justicia por su asesinato ocurrido el pasado viernes en la colonia Carolino Anaya.

Al grito de “asesinos, putos y cobardes”, señalaron el actuar de los elementos de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) que irrumpieron en una vivienda y rafaguearon a tres varones.

Tanto la viuda como la madre de Iván, señalaron que los elementos a cargo de Arturo Bermúdez Zurita, ingresaron a la vivienda pasada las diez de la noche y lesionaron de muerte a tres personas.

En punto de las dos de la tarde, un grupo de 200 personas cerraron el centro de la ciudad de Xalapa, mientras otro intentó ingresar a la fuerza a Palacio de Gobierno para exigir la detención de los elementos que dañaron la tranquilidad de tres familias.

Ante el dolor de la familia y amigos que lo transformaron en coraje, algunos hombres y mujeres patearon el módulo policíaco de los bajos de palacio, donde los elementos, ingresaron a prisa para no recibir un golpe y sólo insultos de “asesinos cobardes”.

“Lo mataron a él, hirieron a dos de sus amigos que todavía están en el hospital, a uno le tuvieron que amputar la pierna, se metieron a la casa, balearon a un jovencito, quedó discapacitado, lo patearon los policías”, relatan entre lágrimas y gritos, la viuda de Iván, Ana Karen Ramírez.

Ella cargó una imagen de su esposo, mientras su suegra externaba cómo rafaguearon a su hijo dos elementos de la Secretaría de Seguridad Pública, en la puerta de casa y otro de sus amigos, en el interior de una vivienda.

“No se vale, todos somos trabajadores en la casa, ahí tiene sus hijas, no se vale lo que le hicieron”.

El asesinato del joven causa la orfandad de dos niñas, una de dos y otra de cinco años.

En la inconformidad acompañada de un ataúd, los familiares y amigos continuaron gritando hasta que una comisión fue ingresada a las oficinas de Palacio de Gobierno, donde por más de media hora dialogaron.

En la espera, familiares abrieron el féretro para rezarle a Iván o dejarle caer algunas lágrimas al cristal que los separaba.

AVC