II ERIK CRUZ

EL MUNDO DE CÓRDOBA 


Córdoba.- Agua bendita, veladoras y rezos se vivieron en el kilómetro 300+500 de la autopista Córdoba-Veracruz, para despedir y dar descanso a las 13 personas que murieron calcinadas el pasado 1 de octubre, cuando un el autobús de la línea ADO Platino en el que viajaban se estrelló contra la parte trasera de un tráiler cargado con durmientes.

El sacerdote Fabricio Limón, conocido como “el padre bombero” fue el encargado de dirigir la  misa por el descanso de las 13 personas en la zona de Rancho Trejo, Amatlán.

Acompañado por varios rescatistas de Cruz Roja, Capufe, Policía Federal, Bomberos y vecinos de la zona se llevó a cabo la eucaristía, en donde el presbítero llamó a los conductores a tener mayor precaución.

Los durmientes quemados que transporta a el tráiler contra el que se impactó el ADO, vidrios rotos, restos de piezas que formaron parte de lo que era el camión de pasajeros y el concreto manchado de negro tras el fuego y aceite, componían la escena donde cerca de 10 personas rezaban con fervor y se lamentaban por la tragedia.

Tres veladoras fueron puestas por el padre en memoria de las 13 víctimas.