Tomás Setién Fernández

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Collar y medalla de oro para la selección femenil de futbol de Alemania, logrando por fin que el propio Dios Thor, algo así como el inventor del trueno y las tempestades, le lograse obsequiar el preciado metal dorado, tras vencer en épico juego a su similar de Suecia, demostrándole a la propia selección de balompié de varones germanos que el triunfo se puede lograr, no importando vencer a lo que parece invencible cuando se combina la calidad, el talento y las ganas firmes de poder trascender.

El dos goles por uno favorable a las germanas nos habla de un partido intenso y hasta dramático, en donde mucho influyó el auto gol de una jugadora sueca Linda Sembrant para establecer el marcador a favor de las ahora orgullosas poseedoras de la medalla de oro.

Y vaya que si el balompié femenil de Alemania luchó con algo más que alma, vida, corazón y piernas, por alcanzar la máxima medalla dentro de una cancha, ganándose en el pasado el titulo de ser las ya merito en adquirir el oro, detrás de la conquista de tres medallas de bronce como ocurrió en los Juegos Olímpicos celebrados en el 2000, 2004 y 2008, en donde como reales cenicientas dejaban abandonado el gran baile, solo depositando en la escalera sus zapatillas nunca del matiz áureo.

Mas la cuarta ocasión y no la tercera fue la vencida para las teutonas, ocho veces reinas de la Euro Copa Femenil, para decirlo pronto la mejor selección de damas de cuerpos de tentaciones y de extremidades de hierro en el propio continente europeo.

Y al rincón de las decepciones, la selección de Suecia nunca alcanzando al mejor partido de la fiesta, pero ya logrando siquiera su inicial medalla en eso de las Olimpiadas, con el matiz de la plata, y sobre todo la de Brasil que continúa llorando como apenada chica de Ipanema, luego de que sus penas se incrementaron tanto que ya desean arrojarse al fondo del Río Amazonas, tras perder hasta la medalla de bronce cayendo ante Canadá dos goles por uno.