Ciudad de México.- Alfredo Castillo, director de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte, se perdió la emoción de presenciar en Río 2016 el mejor día de México en su historial en Juegos Olímpicos.

Durante 15 días, el funcionario acompañó a la delegación mexicana en la justa veraniega y el representativo tricolor sólo consiguió una medalla en ese lapso de tiempo, pero tan pronto salió de Brasil, el País ganó tres preseas.

El titular de la Conade, quien se manifestó en redes sociales con fotografías y videos desde la inauguración de la justa veraniega, está de vuelta en México luego de ser convocado este día a una reunión extraordinaria con Aurelio Nuño, secretario de Educación Pública, por lo que ya no se tomó la foto con clavadista Germán Sánchez (plata en plataforma 10m), Ismael Hernández (bronce en pentatlón) y María Espinoza, quien tiene asegurada una medalla a falta de definir si es oro o plata.

En el certamen brasileño, México amarró el bronce del boxeador Misael Rodríguez, quien recibió la visita de Castillo, que gusta de subir en redes sociales imágenes con deportistas. Tampoco se ve con Guadalupe González, plata en la marcha de 20 kilómetros.

Castillo ha estado en el ojo del huracán desde que inició su gestión deportiva en abril del año pasado, pues en su intento por fiscalizar a las federaciones ha sembrado enemistades y sostiene un enfrentamiento con el Comité Olímpico Mexicano, que preside Carlos Padilla.

La presencia de Castillo en Río 2016 causó varias polémicas en plena competencia. Primero porque estuvo acompañado por su pareja, quien usó el uniforme de gala que mostraron las atletas tricolores en la presentación de las delegaciones el pasado 5 de agosto en la apertura de JO.

Después porque acusó a los jueces de la Federación Internacional de Natación (FINA) de dar calificaciones bajas a los clavadistas mexicanos de forma deliberada porque la Conade no pagó la multa impuesta tras la negativa para acoger el Mundial de Natación 2017 en Guadalajara.

Incluso durante la Final de sincronizados del trampolín de 3 metros, cuando Rommel Pacheco y Jahir Ocampo argumentaron una distracción para poder repetir su último clavado, la FINA no dio el aval y Castillo dejó entrever en su cuenta de Twitter que era un ajuste de cuentas.

"Las represalias por no regalar 15 millones de dólares ahí están", tuiteó el jefe de la Conade.

Y por último, cuando inició el torneo de taekwondo el pasado jueves, el Comité Olímpico Mexicano acusó a la Conade de fomentar entre los deportistas -taekwondoínes- el uso de uniformes distintos a los registrados para Juegos Olímpicos.

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