Enigmático y esperado es el año del 2018, apuntando sobre todo al fútbol no solo mexicano sino mundial, ya que allá por el mes de junio, para ser mas exactos el 14 del sexto mes de un calendario que tiene forma de balón, augurándose que el deporte emperador, el propio fútbol soccer campeará por sus respetos y no se hablará de otra cosa a mañana, tarde y noche de todo lo que traerá entre golpe, patada y coz.

Siendo un real misterio para los que aún tienen esperanzas y comulgan cada día primero, que es lo que le espera a la selección mexicana de fútbol en Rusia 2018, mientras que para los que ya no creen en milagros solo esperan que los nuestros puedan sortear ese grupo titulado de la muerte en donde ya los están esperando Alemania actual campeón del orbe, Suecia recibiendo nuevas transfusiones para volver a tener sangre azul como en aquel mundial del 58 y la siempre aguerrida Corea.

Y es que luego de haberse vivido el último torneo casero con firma de la Primera Nacional en nuestro país, solo salvándose de la quema los nuevos emperadores del balompié azteca rentado, los moradores del norte Tigres (campeón) y Monterrey (su primer ministro), todo lo que ofreció dicho torneo fue bastante malo y sin asomo de gloria, cayéndose de manera estrepitosa lo que quedaba de la leyenda de los grandes (América, Guadalajara, Cruz Azul y Pumas), también midiendo el piso escuadrones como Toluca, Pachuca, León y uno que otro conjunto, que parecían al inicio de tener la suficiente cuerda para hacer ruido.

Agregando de que como ya es una tradición en el fútbol mexicano profesional, la primera, la intermedia y la ultima palabra la determinaron los jugadores extranjeros, sobre todo en el aspecto de los goles, conquistando la corona de algo más que lanzador de chinampines Avilés Hurtado, acompañado de su séquito conformado por Mauro Boselli, Enner Valencia, Rogelio Funes Mori, Raúl Ruidiaz, Fernando Uribe, Julio Furch, Julián Quiñonez, solo apareciendo un delantero mexicano, y eso visto con lupa en la gran lista, Víctor Guzmán de los Tuzos del Pachucas.

Ante tamaño cuadro poco se puede esperar, de que surja en la linea delantera mexicana algo similar al esperado amor desesperado.

Por lo pronto, Feliz Año Nuevo, y a revolver entre los viejos quemados algún milagro o esperanza.



Tomás Setién Fernández


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