Zúrich, Suiza .-Ya son 4 años del accidente que dejó a Michael Schumacher en estado vegetativo.

Fue el 29 de diciembre de 2013 cuando el ex piloto de F1 se golpeó la cabeza mientras esquiaba en los Alpes franceses. Desde entonces todo cambió para él y su familia.

Schumacher no volvió a tener contacto con el mundo, y para su Corinna Betsch inició una carrera contra el tiempo y el dinero.

Ella tiene fe en que el 7 veces campeón de F1 despierte del coma, mientras tanto costea los cuidados especiales que involucran a 15 personas, entre médicos y enfermeras.

Se calcula que desde entonces a la fecha, la familia ha gastado unos 26 millones de dólares. La fortuna amasada por el alemán en su época dorada se ha visto disminuida, según revela Daily Mirror.

Es por eso que Betsch se ha visto en la necesidad de desprenderse de pertenencias, como una cabaña en Noruega, autos de colección y posiblemente hasta un avión privado.

Algunos de los patrocinadores de Schumacher ya se alejaron, por lo que los 165 mil dólares semanales que se requieren para los cuidados del ex volante de Ferrari ya comenzaron a ser un peso para la familia.

Pese a las adversidades, Schumacher sigue con todos los cuidados, y aunque su estado actual de salud sigue siendo un misterio, la pelea por verlo abrir los ojos aún la mantiene su esposa.

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