Habiendo llegado al fútbol profesional en forma de jabato (cría de jabalí), el tiempo le daría otra forma, la de un real tigre de bengala morando por los rumbos de Monterrey, apareciendo un equipo llamado a ser grande con el transcurrir del tiempo, por lo cual aquel escuadrón también inolvidable, el de los Jabatos de Nuevo León, en mágica metamorfosis se convertiría en el escuadrón de los Tigres de la Universidad de Nuevo León, ocurriendo esa transformación el siete de marzo de 1969. Saliendo una nueva criatura del vientre de un equipo guerrero como lo fueron los Jabatos, que tuvieron grandes jugadores en sus filas, inclusive de reales soldados de casi toda una vida con la organización de las Chivas Rayadas del Guadalajara como los casos de Guillermo El Tigre Sepúlveda y Héctor Hernández, sin olvidar los aportes de otros elementos como el inolvidable Carlos Alberto Etcheverry, apareciendo en el medio futbolero profesional los Tigres de la U. de Nuevo León. Siendo una de las causas de la desaparición de los Jabatos (su uniforme oficial era todo en verde) por problemas económicos, entrando en su sitio los Tigres cuyo ascenso de la Segunda a la Primera División se dio en la campaña 73-74, siendo lo paradójico del asunto que el director técnico que los guió hacia la tierra prometida fue aquel ex jugador del conjunto del Monterrey (que desde los tiempos de los Jabatos ya se había inventado la frase de clásico norteño), aquel ex jugador de los Rayados que fue todo un icono Jose El Che Gómez, el que se convirtió en héroe en aquella noche trágica del accidente que casi destruyó al cuadro de la Pandilla en San Juan de los Lagos, Jalisco. La historia de los Tigres se nutrió al paso de los años de grandeza, de jugadores leyenda,como los casos de Tomás Boy, Gerardo Batocletti, Jéronimo el Patrulla Barbadillo, el Abuelo Azuara, etc, teniendo hasta el momento cinco títulos de Liga conseguidos, habiendo sido el primero el logrado bajo la Dirección Técnica del inolvidable Carlos Miloc, venciendo a Pumas en la final (primero derrotándolos dos por cero en Monterrey, y luego empatando a uno en C.U.) en el año de 1978.

Tomás Setién Fernández

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