Francia amaneció ayer con una “amarga cruda”, en estado de “shock”, luego de su “Maracanazo”, la derrota de su selección en su propia casa, que nadie había previsto y nadie asimila todavía.

“Tengo la impresión de tener una cruda”, comentó un jubilado francés al que la derrota la víspera de su selección en el mítico Estadio de Francia de Saint-Denis le dejó “noqueado”, según comentó el rotativo.

“Ha sido una ducha fría”, declaró de su lado un joven aficionado galo muy afectado por la derrota. Las cabezas de la prensa de este lunes ilustran el impacto del “sismo futbolístico” que el país vivió anoche con “incredulidad”.

“Acabados”, tituló el gran diario deportivo L’equipe con una fotografía del centrocampista estrella de la selección francesa, Pogba, tapándose la cabeza con la playera azul de la selección gala. “Abatidos”, tituló de su lado el diario local Midi Libre, “Demasiado Cruel”, tituló por su parte el diario regional La Dépeche du Midi. “El sueño se rompió”, opinó de su lado Le Figaro.

La caída fue más dura porque nadie en Francia creía ni había previsto que su selección, con todo a favor, iba a perder contra Portugal.


Agencias