Tras obtener por tercera etapa consecutiva el “maillot” amarillo de líder general del Tour de Francia 2016, el ciclista belga Greg Van Avermaet aceptó que dicha distinción ha acabado con sus energías en el evento.

“Mi deposito está totalmente vacío después de esta fecha, fue difícil pero por suerte me pude recuperar luego de mi victoria hace dos días, por lo que agradezco que la carrera de ayer haya sido tranquila”, sostuvo en conferencia de prensa.

Pese a su condición, el pedalista de 31 años señaló que aún con poco combustible en sus piernas intentará mantener el suéter de mandamás en la competición, ya que portarlo en una “Gran Vuelta” es una experiencia que muchos anhelan pero pocos pueden presumir.

“Todo mundo quiere portar este maillot al menos una vez en la vida así que poder conservarlo un día más es la recompensa a cualquier esfuerzo. Ha sido un día maravilloso, otro más, y sé que también mañana la competencia será complicada”, agregó.

De esta forma el ciclista de BMC resguardará el liderato general de la competencia con una ventaja en el cronómetro de cinco minutos y 50 segundos respecto de su persecutor, el británico Adam Yates.


Agencias