Portugal por fin encontró a su héroe, o mejor dicho Cristiano Ronaldo ya sin los molestos lentes obscuros halló a su selección querida, pudiendo esperar siquiera por la actividad o acción de un partido su caída de ojos y sus peinados de cejas, con destino al horripilante mundo publicitario de los supuestos adonis de las canchas.

El estrella del Real Madrid dejando en calidad de lacayo a su compadre el poeta-campesino Gareth Bale de Gales, lo fue todo dentro de la llave que abrió el primer candado de las semifinales de la Eurocopa con el sello y firma del 2016, siendo el esperado duelo tan solo una inofensiva cascarita o mal ensayo de una real guerra sobre el terreno de la acción, sobre todo por el hecho de que en el momento menos preciso se le olvidó a los galeses sacar sus milagrosos y prodigiosos zancos, con los cuales parecieron gigantes en otros partidos, cuando colocaron por delante también un ejemplar espíritu de lucha, del cual carecieron totalmente llevando enfrente al ejército comandado por uno de los dos mejores futbolistas del mundo.

Juego malo y aburrido, teniendo como única pincelada el gran remate de testa de Ronaldo, que sirvió tanto para abrir el ostión de doble capa y estructura, como a la vez de suponer que de vez en vez existen jugadores que vuelan como súper héroes sin tener necesidad de presentar su acta de nacimiento expedida en Kripton, sino garabateada en Portugal.

Es decir con la ahora sí seria participación de Cristiano, el seleccionado lusitano tuvo por fin el remitente justo y preciso, para ya escribir su nombre en lo que será su segunda gran final dentro de sus participaciones en la Eurocopa, yendo por la venganza de lo sucedido en su propia tierra cuando en el año del 2004 en su propia salsa, cayó derrotado ante el milagroso seleccionado de Grecia un tanto contra cero.

Plenas desilusiones en lo relacionado a emociones y ritmos intensos de partido, teniéndose a la vez la confirmación de que paso a paso, sin causar demasiada fatiga en sus propios jugadores, de repente mas allá del -abril en Portugal- (canción inmortal), los lusitanos ya aspiran a todo y eso sin haber convencido plenamente plenamente a la crítica, suponiéndose que Cristiano Ronaldo seguirá pulsando el fusil, dejando por la paz por el partido mas importante de su selección en toda su historia, los cosméticos de la publicidad y la maquillada mercadotecnia.