Sueño color de rosa a pesadilla, esa fue la terminación de la participación milagrosa, y por momentos hasta prodigiosa de la selección de Islandia, fuerte y despiadadamente sacudida por el fútbol inspiración y mortal de su similar de Francia, en donde definitivamente la casa mandó, e hizo que la lógica tan aporreada saliendo apenas de terapia intensiva volviese a campear por sus respetos, en la edición actual de la mini o maxi copa del mundo llamada Eurocopa.

Nada de milagros o de hazañas y epopeyas, entregando las armas el seleccionado chico, que mire usted creció tanto como sus célebres volcanes que le dan el paisaje justo, frío y hermoso a su nación, no sin antes lanzar una que otra patada de ahogado, o para estar más a tono con lo realizado, cambiando piedras por granadas y morteros, en manos y piernas de los franceses.

Por lo pronto ya el seleccionado del gallito azul pintado de azul se ha aclarado debidamente la voz, para aparecer como el favorito de los expertos para campeonar así estén en el camino todavía selecciones del tipo de Alemania, Portugal y País de Gales, ya esperando el mundo que ama y se apasiona con el deporte emperador, llamado fútbol, otra final adelantada ahora en el renglón de la antesala de la gloria, las propias semifinales, entre franceses y germanos, que vaya que si le roban cámara e interés a lo que será la otra semifinal en manos y piernas de los representativos de Portugal, y País de Gales la única cenicienta que aun queda en el torneo baile que baile, esperando que no dé el reloj las doce campanadas de la noche.

Un pronóstico reservado envolviendo el duelo entre Alemania y Francia, llegando a la cita de manera diferente uno y otro bando, ya que si los germanos aún sudan gotas de sangre tras haber eliminado a Italia en inolvidable tanda de penales, los franceses sin haberse despeinado tras colocar por delante el marcador 5-2 favorable a su causa ante la mártir Islandia, se puede decir que no perdieron la raya del short en ningún momento del cotejo referido.

Por lo que respecta al duelo entre Portugal y País de Gales la moneda está en el aire, no pareciendo lo suficientemente fuerte y tenaz los lusitanos, como para adelantar una victoria sobre el sorprendente seleccionado de País de Gales, sabedor este que a veces el destino con el ticket de la victoria solo toca una vez a la puerta de los no predestinados.