Publicaciones póstumas revelan una labor considerable en sus escritos escondidos, editados por su cuarta esposa, Mary, y por su hijo Patrick.

Sus esposas: Mary Welsh (de 1946 a julio '61, a la muerte de él); Martha Gellhorn (1940-1945, divorcio); Pauline Marie Pfeiffer (1927-1945, divorcio, 2 hijos); Elizabeth Hadley Richardson, 1921-27, divorcio, un hijo).

Características de su obra: En su famoso estilo minimalista, a menudo se refiere a sus propios gustos, como boxear y pescar. El tema de la naturaleza es recurrente en su obra. Se estima que EH deja más de 8 mil cartas personales/de negocio en Finca Vigía, que actualmente son analizadas (junto con su obra póstuma, gracias a un joven japonés admirador de su obra, que crea un programa de computación especial para clasificarlas).

Para un hombre que sobrevive dos guerras y dos desplomes aéreos, es de alguna manera irónico que al final se quite la vida. Es abuelo de las hermanas actrices Mariel y Margaux Hemingway (también suicida , en 1966, igual que su abuelo, el padre de Ernest).

Es interesante saber que, a diferencia de sus grandes contemporáneos F. Scott Fitzgerald, William Faulkner y John Steinbeck, Hemingway jamás escribe para el cine, pero no tiene objeción en vender sus novelas e historias cortas a los productores por cantidades jugosas (Nieves del Kilimanjaro, Adiós a las Armas, Por Quién Doblan las Campanas, Y Ahora Brilla el sol, El Viejo y el mar, y varias más.)

A.E. Hotchner, en sus memorias de 1966 sobre su amistad con "Papa Hemingway", reporta que el escritor lo elige a finales de los 50s como su emisario en Hollywood para vender las historias de su creación Nick Adams. Agobiado por su enfermedad mental y mala salud, quiere un millón de dólares por los derechos para el cine, cifra entonces sin precedentes, pero su colega sólo consigue U$100,000 (las historias son base del film de Martin Ritt, Aventuras de un Hombre Joven, 1962, que se estrena un año después de la muerte de Ernest. Al film lo lastra la mala actuación de Richard Beymer). Hotchner escribe el guión, igual que con la tele-pieza "Las 7 Artes vivientes: El mundo de Nick Adams, 1957).

Aaron Edward Hochner, hoy de 96 años, es escritor, ensayista, autor teatral y guionista de cine, publica tres libros sobre Hemingway, con quien tiene amistad desde 1948 hasta la muerte del Nobel, lo describe:

"Hemingway sufre de desorden bipolar, conocida entonces como depresión maniaca, tratada con terapia (brutal) de electroshocks, destruyen su memoria, esencial para un escritor". Confía a Hochner que esa pérdida es una de las razones por la que no desea más vivir".

La tendencia suicida es una condición hereditaria. Su padre Clarence, una hermana de éste Úrsula y su único hermano, Leicester, como sucede a uno de sus hijos, Gregory y su nieta Margaux, todos suicidas. Gregory muere en custodia policial tras ser detenido bajo sopor de la operación de cambio de sexo.

Su casa en Key West, Florida, donde escribe buena parte de su literatura, es ahora un museo en su honor, igual que la flamante Finca Vigía, a 12 kms de La Habana.

Considerado por buen tiempo candidato al Nobel, Hemingway se decepciona cuando lo otorgan a su paisano Faulkner en 1950; dado que él desea ser el primero de su generación en ser laureado, no asiste a su propia ceremonia (el primer norteamericano premiado es Eugene O'Neill, de Largo Viaje de un día Hacia la Noche, en 1938)

Así que regresa a su estilo sencillo, que da su esplendor a la narrativa de El Viejo y el mar (1951).

Luego de que dos accidentes aéreos le permiten leer su obituario, finalmente gana el Nobel en 1954 (en buena parte por el enorme éxito de "Viejo" en libros y cine). A Hemingway le disgusta que el actor Spencer Tracy no parezca humilde pescador cubano en lo absoluto, sino "más como el actor rico que es", pero gana una de sus 9 menciones Oscar, de las que obtiene dos estatuillas. Otra gran frustración: aunque se va a Perú a pescar un marlin lo suficientemente grande para el film, acaban rodando con un pez de hule y con tomas caseras donde no interviene el autor.

Algo que persigue a Hemingway es su apoyo al dictador Francisco Franco, cuyos falangistas apoyaba Hitler; no obstante, su novela sobre la Guerra Civil española, "Por quién doblan las campanas" gana el Pulitzer y es también best-seller. Mucho de sus escritos refleja su insatisfacción con la cultura moderna. Hombre renacentista, cubierto de heridas de guerra, duro y romántico, Ernest Hemingway rompe todos los moldes.

Aunque no llega a usarse, quiere que el epitafio en su tumba lea: "Perdone que no me levante."

(Concluirá próximamente con un anexo de sus películas y frases personales en investigación de esta mini-bio.)

II Talavera Serdán

Especial (II, concluye)

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